

Las secuelas del acné, desde pequeñas manchas hasta grandes deformaciones en la piel, son una causa común de preocupación estética, especialmente porque suelen aparecer en el rostro. En Grupo Derma Aid, aplicamos protocolos especializados que combinan los láseres más modernos con otras técnicas avanzadas para suavizar estas marcas y mejorar significativamente la textura y apariencia de la piel.
Las cicatrices queloides se caracterizan por ser elevadas y extensas, resultado de un proceso anormal de síntesis de colágeno. Su tratamiento representa un desafío debido a su alta probabilidad de reaparición. En nuestro centro, adoptamos un enfoque integral y repetitivo para manejar estos casos difíciles, buscando los mejores resultados posibles a través de terapias combinadas y personalizadas.
Las cicatrices resultantes de intervenciones quirúrgicas, como las que se producen en la espalda, el abdomen o el pecho, requieren un cuidado especial debido a su tendencia a cicatrizar de manera más visible. Nuestra Unidad de Cicatrices está dedicada a optimizar la evolución de estas heridas, empleando técnicas que minimizan su apariencia y favorecen una curación estéticamente favorable.
La cicatriz de cesárea es frecuentemente tratada en Grupo Derma Aid debido a sus características específicas, como la tendencia a hipertrofiarse y su prolongada coloración roja. Dado que se encuentra en una zona que constantemente está bajo presión, nuestro enfoque está diseñado para reforzar y proteger esta área, reduciendo el riesgo de reapertura y mejorando su apariencia general.
Las cicatrices son marcas permanentes en la piel que se forman como parte del proceso de cicatrización tras sufrir una lesión. Este proceso natural ocurre cuando la piel se recupera de una agresión, ya sea por una herida accidental, una quemadura, un corte o una intervención quirúrgica como una cesárea. Las cicatrices también pueden ser el resultado de condiciones dermatológicas, como es el caso del acné.
La forma y severidad de una cicatriz pueden variar ampliamente dependiendo de múltiples factores, incluyendo el tipo de lesión y la capacidad de curación del cuerpo. Aquí en Grupo Derma Aid abordamos cada caso con un plan personalizado, utilizando las técnicas más avanzadas para reducir la visibilidad de las cicatrices y mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes.
El proceso de cicatrización es una respuesta natural del cuerpo para reparar y cerrar las heridas, protegiendo así los tejidos internos del ataque de agentes patógenos externos. Aunque este proceso es esencial para la supervivencia, inevitablemente deja una marca visible en la piel, conocida como cicatriz.
En Grupo Derma Aid, recomendamos una intervención temprana en la cicatrización para lograr que las cicatrices sean lo menos notorias posible. Este proceso se divide en varias etapas críticas:
El acné, uno de los problemas dermatológicos más comunes, no solo afecta durante su brote activo, sino que también puede dejar secuelas permanentes en la piel, como las cicatrices. Estas marcas, que predominantemente aparecen en el rostro, varían desde pequeñas áreas hiperpigmentadas hasta deformidades más pronunciadas, lo que representa un desafío estético considerable para muchos pacientes.


Estas cicatrices representan una pérdida de tejido y se clasifican en:
Las estrías son cicatrices que se forman como resultado de la ruptura de las fibras de colágeno y elastina, debido a una distensión excesiva de la piel. Estas marcas, exacerbadas frecuentemente por factores hormonales y genéticos, son comunes durante periodos de cambio corporal significativo, como el embarazo o fluctuaciones de peso importantes.
Apareciendo principalmente en abdomen, muslos, caderas y pecho, el tratamiento de las estrías es más efectivo en sus fases iniciales, cuando aún son rojas o violáceas. Una vez que se vuelven blancas, son más resistentes a los tratamientos. Los enfoques terapéuticos se centran en difuminar y atenuar estas cicatrices, aunque es raro que se eliminen por completo.
Los queloides son cicatrices grandes que pueden cambiar significativamente la estructura de la piel, debido a una producción excesiva de colágeno durante el proceso de cicatrización. Pueden surgir de manera espontánea o como consecuencia de una lesión o procedimiento quirúrgico.
De color generalmente más oscuro, los queloides pueden aclararse con el tiempo, pero raramente se mimetizan completamente con la piel circundante. Su crecimiento continuado, extendiéndose más allá de la herida original, los hace prominentes y difíciles de manejar. El tratamiento de los queloides implica un enfoque terapéutico integral y frecuentemente repetitivo, dada su alta tasa de recurrencia y los resultados impredecibles.


Las cicatrices quirúrgicas son resultado directo de intervenciones médicas donde se requiere incisión en la piel. La apariencia de estas cicatrices puede verse afectada por múltiples factores, como el tamaño y la localización de la incisión, así como los cuidados postoperatorios. Áreas como la parte superior de la espalda y el pecho tienden a cicatrizar de forma menos favorable en comparación con otras partes del cuerpo.
Dentro de las cicatrices quirúrgicas, las de cesárea son particularmente desafiantes debido a su tendencia a hipertrofiarse y a su duración prolongada en rojo. Ubicadas en el abdomen, estas cicatrices están constantemente sujetas a presión, lo que aumenta el riesgo de que se abran. Un tratamiento temprano con parches de gel de silicona es esencial para minimizar su apariencia. Además, la aplicación de láser vascular para reducir la inflamación y el color rojo, junto con láser CO2 para mejorar la textura, son recomendados en las fases iniciales después de la retirada de los puntos de sutura para optimizar los resultados. En casos donde la cicatriz ha empeorado o se ha tratado tardíamente, se pueden emplear métodos como rellenos de ácido hialurónico, agentes exfoliantes, cremas despigmentantes y diversos tipos de láser.
Las cicatrices resultantes de quemaduras presentan un reto considerable debido a la contracción y deformidad del tejido afectado, lo que puede comprometer la función de áreas críticas como los ojos, la boca o el cuello. El abordaje de estas cicatrices requiere un protocolo exhaustivo que combine diversas técnicas, adaptándose a las características específicas de cada paciente. La colaboración con especialistas en cirugía reparadora es frecuentemente necesaria para mejorar tanto la apariencia como la funcionalidad de las áreas afectadas.
Las cicatrices, dependiendo de su tipo y características, requieren enfoques de tratamiento específicos para minimizar su visibilidad y mejorar la textura de la piel. La elección del tratamiento adecuado es crucial y puede significar una gran diferencia en los resultados estéticos finales.


Aquí respondemos a las preguntas más comunes sobre Tratamiento de Cicatrices y Queloides
Los tratamientos para las cicatrices de acné incluyen procedimientos como el láser fraccionado, microdermoabrasión, peelings químicos, rellenos dérmicos y terapias con luz. La elección del tratamiento depende de la severidad y tipo de cicatriz.
Si estás buscando soluciones efectivas para manejar cicatrices o queloides en Quito, nuestro centro dermatológico, Grupo Derma Aid, ofrece tratamientos avanzados con tecnología de punta y un equipo de especialistas altamente calificados. Entendemos lo importante que es para ti mejorar la apariencia de tus cicatrices y asegurarte de que recibas el cuidado personalizado que mereces.


Agenda una Cita